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Entrevista a Pablo Dacal

Por Mercurio Sosa – 

El otro día cuando salí de un recital, me encontré con Pablo Dacal. Pablo es, en mi opinión uno de los mejores cantautores que dio la escena de la música popular latinoamericana en los últimos tiempos. Un contador de historias, un artesano del ritmo, que accedió a esta entrevista que pasamos a detallar.

 Pablo, siempre hablás de poner la canción frente a todo y a mí personalmente me encanta tu poesía, la forma que tenés de contar las cosas, como ponele en Britain Blues. Supe del percance que tuviste en el aeropuerto de Inglaterra, de cómo pensaron que te querías quedar a lucrar ahí cuando sólo ibas a visitar a un amigo, con una guitarra, una notebook y una barba poblada. En la canción está tan bien descripta la situación, que los escuchas sentimos que también nos negaron la entrada al reino. Ahora, ¿cómo sería entrar al Mundo de Pablo Dacal? ¿Cuánto de poesía, de literatura hay en ese mundo? ¿Cuáles son tus autores literarios favoritos?

Leo buenos y malos libros desde pequeño, siguiendo mis curiosidades e intuiciones. Ahora volví a conectar con la narrativa contemporánea argentina, cuyo rastro había perdido por muchos años, gracias a mis amigos de la editorial Mansalva y su maravilloso catálogo. Lo mejor estoy por leerlo, en esa clave es que leo y escucho y observo el mundo. Lo último que recuerdo y aún me cautiva: Gracias, de Pablo Katchadjian; El escritor comido, de Sergio Bizzio; Odio la poesía objetivista, de Francisco Garamona; Molinari baila, de Beatriz Vignoli, El caudillo, de Jorge Guillermo Borges; Dame pelota, de Dalia Rosetti,

Sé que te encanta Leonardo Favio, Favio era otro poeta, los mejores cielos del cine, las mejores bandas sonoras, la pasión. En tus canciones se nota pasión, se nota amor por lo que hacés ¿Tenés algún método particular para armar las canciones? ¿Cómo baja la inspiración?

No hay método, es imposible sistematizarlo. Escribo caminando, en colectivos, en bares, en mi casa por la mañana y las noches, en libretas y hojas sueltas. Cuando una canción se presenta trato de no ser impaciente, ir con cuidado y sabiendo que conviviré con ella durante un tiempo, de forma incompleta. Si las esperás y oís con atención, todas las canciones maduran y caen en tu jardín.

¿Qué es ser un cantautor en el siglo XXI? Siempre hay una situación que define el destino de las personas, una especie de camino que se bifurca ¿Cómo fue ese momento? ¿Qué hacías antes de emprender este viaje, con la guitarra siempre a mano?

Antes la guitarra estaba siempre enchufada, antes vivía dentro de los cines y andando por la ciudad con los ojos muy abiertos, antes dibujaba historietas y actuaba y declamaba, antes pintaba y modelaba en arcilla este trovador andante que tiró de los cables y echó a rodar al mundo.

Yo pienso que en el arte, en determinado momento, siempre llegamos a un punto donde para poder crear una obra, debemos pasar por un proceso doloroso ¿Cuál fue la canción que más te dolió y cómo fue el proceso de terminarla?

No creo que sea necesario, son viejas concepciones románticas. Yo creo en el artista vital que se eleva y reinventa en su propia obra. De todas formas, hay canciones que duelen porque duele el mundo y cuando se hace canción el dolor se aliviana, y eso es verdad. Intuición tuvo un largo trayecto, pasó por muchos versos e intentó contar muchos años, hasta que abandonó la narración y me habló a mí mismo. Hay otra inédita desde hace 10 años, se llama El idiota y no puedo oírla sin conmoverme aún, mucho menos cantarla o editarla o mostrarla al mundo.

La realidad no existe, el mundo es esto que inventamos.

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